sábado, 7 de abril de 2018

Nightcrawler

(2014) USA
Dan Gilroy

Primera película del guionista Dan Gilroy, hermano del famoso Tony Gilroy. Es una atractiva historia nocturna que tiene su mejor baza en su personaje central, un ladrón de poca monta que ve el negocio de su vida en el mundo freelance de los cámaras que ruedan sucesos y los venden a las cadenas. Un personaje muy scorsesiano, un tipo mimético y sin escrúpulos, grimoso. Lo interpreta el inquietante Jake Gyllenhaal, que tiene aquí parecido con Jim Carrey, cerúleo y gesticulante. De fotografía brillante, un film a descubrir.

Un golpe de altura

Tower heist (2011) USA
Brett Ratner

Película de robos, esta vez no en la modalidad de atracadores ultra profesionales, sino en la de banda de perdedores algo chapuceros que urden un plan para vengarse de un buitre de las finanzas, un delincuente de guante blanco que los ha arruinado. El plan y su ejecución, y lo que encuentran tiene bastante de absurdo, y la película se queda en algún término medio entre la comedia desvergonzada o la fábula social, pero su amplio reparto es bastante divertido y la película es entretenida.

martes, 3 de abril de 2018

Thirst

Bakjwi (2009) Corea del Sur
Park Chan-wook

Le tenía muy olvidado al coreano Park Chan-wook, y tengo buenos recuerdos de sus retorcidas y violentas tramas de JSA, Oldboy y Sympathy for MR/Mrs Vengeance. Thirst es una historia de amor y vampirismo igual de retorcida y extraña, pero esta vez me ha resultado todo pesado, plomizo, caprichoso e interminable. Un rollo pretencioso, insufrible.

El bar

(2017) España
Alex de la Iglesia

Una serie de personajes variopintos se quedan encerrados en un bar de barrio. Fuera del bar se suceden violentos sucesos, para posteriormente quedar las calles vacías. Con esa interesante premisa, y un arranque talentoso comienza este nuevo fatigoso descenso a los infiernos de Álex de la Iglesia. Quizá he cometido el error de verla muy próxima a otra película suya, comentada recientemente en este diario, pero se me ha hecho eterna y cansina, indulgentemente excesiva.

La casa sin fronteras

(1972) España
Pedro Olea

Después del éxito de su primera película personal, El bosque del lobo, Olea rueda La casa sin fronteras con su propia productora, que cerró debido al estrepitoso fracaso de esta extraña y balbuceante historia de una sociedad secreta en la España de los últimos años de la dictadura. La morosidad en la historia no se compensa con un clima mórbido, oscuro o de algún tipo que la saque de ser un film estancado. Un película fallida.

sábado, 31 de marzo de 2018

El hombre de las mil caras

(2016) España
Alberto Rodríguez

¿Qué hubiera hecho Twitter de aquellos años de esperpento con los casos de Roldán o Guerra? Esta película nos trae a la memoria esos nombres que habían quedado como restos de una pesadilla, de aquel saqueo general, centrándose en la misteriosa figura de Francisco Paesa, ese conseguidor, intermediario, que la película convierte en un tipo fascinante a la par que poco sofistificado, casero. Me resulta difícil de imaginar qué pensará del film alguien extranjero o que no lo viviera tan de cerca. Aunque la película resulte demasiado larga, con muchas cosas que empiezan y no van a ningún sitio, me perdura en la memoria los personajes (sobre todo el que encarna Eduard Fernández, involvidable), y algunos de sus momentos.

Tarde para la ira

(2016) España
Raúl Arévalo

Debut en la dirección del actor Raúl Arévalo, que firma también, a cuatro manos, el guion de esta historia de venganza sádica y lenta, cuyas mejores virtudes son un estilo seco y duro, y una narración precisa sin ser esquemática, con el pulso de un veterano. Las buenas interpretaciones del reparto, encabezado por Antonio de la Torre, son parte del acierto del film, que recibió abundantes premios.

La novia

(2015) España
Paula Ortiz

Adaptación caligráfica de la obra de García Lorca Bodas de sangre, y segunda película de Paula Ortiz. Se hace notar por una puesta en escena contundente y física, y un estilo que va de lo aparatoso a lo arriesgado y extremo. Le veo la misma previsibilidad que a la obra anterior de esta directora, que tiene un estilo sin duda muy potente, y aquí literalmente se abre las venas para ofrecer una película abrasadora.